Compara las diferentes opciones – desde la entrada con hora asignada hasta los pases flexibles y las experiencias combinadas – y elige la que mejor se adapte a tu forma de conocer París.
La Torre Montparnasse se construyó en la década de 1970 como un moderno rascacielos de oficinas sobre una de las estaciones ferroviarias más transitadas de París. Hoy, sus plantas superiores albergan uno de los miradores más espectaculares de la ciudad, un espacio tranquilo desde el que contemplar París en todas direcciones.
Las entradas para el mirador suelen incluir el acceso a la galería cubierta de la planta 56 y a la terraza al aire libre, según las condiciones meteorológicas y de seguridad. Puedes moverte libremente, detenerte frente a los ventanales y cambiar de perspectiva tantas veces como quieras.
La mayoría de los visitantes reserva una fecha y franja horaria concretas. Una vez arriba, normalmente dispones de tiempo suficiente para ver la ciudad con luz diurna, presenciar el atardecer o esperar el primer destello nocturno de la Torre Eiffel.
Paneles informativos y pantallas digitales en varios idiomas te ayudan a entender qué estás viendo, mientras que los puntos de fotografía y pequeñas exposiciones cuentan la historia de la torre y del skyline parisino.
Explora los distintos tipos de entrada: acceso estándar, opciones sin colas para reducir la espera, tarifas con descuento para niños y familias, y combinaciones que incluyen otros monumentos de París o un crucero por el Sena.
Elige la entrada que mejor encaje con tus planes
Elige la entrada que mejor encaje con tus planes
Disfruta de un billete flexible para subir a la Torre Montparnasse y contemplar París con vistas panorámicas de 360°.
Combina las vistas desde la Torre Montparnasse con un recorrido Tootbus hop-on hop-off por los principales monumentos de París.
Al reservar en línea puedes comparar fácilmente los distintos tipos de entrada, las franjas horarias y las ofertas combinadas en un solo lugar, y elegir así la opción que mejor se ajusta a tu presupuesto y a tu agenda.
Te aseguras por adelantado los horarios más demandados – como el atardecer o la noche – sin depender de la disponibilidad de última hora cuando ya estés en París.
Con las entradas digitales basta con mostrar el código QR en tu teléfono en la entrada y dirigirte directamente a los ascensores. Es una forma cómoda de centralizar todas tus reservas y adaptarlas si tus planes cambian.
Visitar la Torre Montparnasse es fácil de organizar, pero sorprendentemente emocionante: desde el momento en que se cierran las puertas del ascensor hasta que vuelves a pisar la calle, ves cómo París cambia bajo tus pies.
Casi siempre todo empieza en la plaza animada al pie de la torre, donde viajeros y parisinos entran y salen de la estación de Montparnasse. Tras un rápido control de seguridad y la lectura de tu entrada, un ascensor de alta velocidad te lleva hacia arriba casi en silencio. En cuestión de segundos, el ruido de la ciudad se atenúa, las puertas se abren en la planta 56 y un único gran escenario aparece ante ti: todo París. Muchos visitantes se detienen de manera instintiva ante el primer ventanal: allí está la Torre Eiffel, casi a la altura de la mirada, y el Sena traza una curva suave entre un mar de tejados claros.
A medida que avanzas por la galería, empiezas a reconocer detalles: el Sagrado Corazón apoyado en su colina, la pirámide de cristal del Louvre, la punta dorada de la cúpula de Los Inválidos y, a lo lejos, las siluetas de La Défense. Al subir a la terraza, el aire se vuelve más fresco y el sonido de la ciudad llega como un murmullo de fondo. Si te quedas un poco más, verás cómo París cambia de color: de la claridad del día al resplandor dorado del atardecer, hasta el momento en que miles de ventanas y farolas se encienden y la Torre Eiffel empieza a centellear. Cuando por fin desciendes, las calles cotidianas que rodean la torre parecen distintas, como si caminaras dentro de un mapa que acabas de contemplar desde arriba.
Muchas entradas pueden comprarse de forma segura en línea y ofrecen cancelación gratuita o cambios de fecha dentro de un determinado plazo. Lee siempre con atención las condiciones para saber con claridad cuánto margen de flexibilidad tienes si tus planes cambian.
RESERVAR
Esta guía se ha creado para ofrecer a los visitantes una idea honesta y precisa de lo que les espera en la Torre Montparnasse – más allá de los folletos brillantes – para que puedan llegar preparados, elegir el mejor momento para subir y dedicarse simplemente a disfrutar de las vistas una vez arriba.
Las políticas de anulación y cambio dependen del tipo de entrada y del proveedor. Algunas opciones son totalmente flexibles hasta cierta fecha límite, mientras que otras se vuelven no reembolsables a medida que se acerca el día elegido.
Los grupos, las familias numerosas y las excursiones escolares suelen beneficiarse de tarifas reducidas o soluciones a medida. Si estás organizando una visita para muchas personas, es buena idea contactar con el proveedor de las entradas con algo de antelación.
El tiempo en París puede cambiar con rapidez. En caso de niebla densa o lluvia intensa, es posible que los monumentos más lejanos se vean peor, aunque la plataforma interior siga siendo cómoda. Si tienes margen, merece la pena vigilar la previsión meteorológica al elegir tu horario.
Llega con unos minutos de antelación respecto a la hora señalada en tu entrada, especialmente los fines de semana o al atardecer, para disponer de tiempo para los controles de seguridad y la espera de los ascensores.
Vístete por capas. La plataforma interior está climatizada, pero en la terraza puede hacer viento, sobre todo por la noche o fuera del verano.
Ten tu entrada o código QR a mano en la entrada y, si te lo piden, al acceder a los ascensores o a la terraza, para que todo el recorrido sea fluido.